Guía completa

Una pieza pequeña con mucha responsabilidad

La sonda lambda mide cuánto oxígeno queda en los gases de escape y se lo dice a la centralita, que ajusta la inyección en consecuencia. Si la información llega mal, el motor quema de más o de menos. La de antes del catalizador manda; la de después vigila si el catalizador sigue haciendo su trabajo.

El fallo del arranque frío

En Burgos vemos un caso típico: luz de motor que aparece alguna mañana de helada y luego desaparece. Muchas veces el código habla del circuito calefactor de la sonda. Ese calefactor existe precisamente para que la sonda empiece a medir pronto, y cuando falla, el error salta en los primeros minutos tras arrancar en frío. En verano casi no da guerra.

Antes de pedir la sonda

Un código de mezcla pobre puede no tener nada que ver con la sonda. Revisamos:

  1. Juntas del colector y uniones del escape. Una pequeña fuga deja entrar aire y engaña a la sonda.
  2. Tomas de aire en la admisión, manguitos rajados por el frío.
  3. Cableado, que en algunos modelos pasa muy cerca del escape.

Si todo eso está bien y la señal es lenta o plana, entonces sí: sonda nueva.

Montaje sin sustos

En coches que han pasado muchos inviernos con sal, la sonda puede estar soldada a la rosca por la corrosión. Lo tratamos con paciencia para no dañar el colector, y al montar la nueva protegemos la rosca para que el próximo cambio sea sencillo. Garantía legal vigente en España.